
Torrecillo es el nombre del pueblo de mi madre, de donde yo soy oriundo. En el se jubiló mi abuelo ejerciendo de Maestro del Pueblo.
En aquella época en los pueblos había maestro, cura, médico, veterinario, cartero, niños, en fin había vida. Hoy todo eso ha desaparecido y los pueblos se han transformado en urbanizaciones dotadas de todos los servicios que la vida moderna requiere.
En la foto se aprecia parte de la casa donde pasé los largos veranos de mi niñez en compañía de mis tíos y abuelo, todos de vacaciones porque en verano las escuelas cierran. Allí aprendí a no aburrirme ya que la variedad de actividades que se podían realizar eran inmensas a pesar de tratarse de un lugar donde en aquella época por no haber no había ni televisión.
En resumen tuve una infancia feliz que me ha servido de mucho para afrontar la problemática de la vida actual.

